Estado de bienestar o fractura social

Ver original en: Artículo EL PAÍS, jueves 9 de febrero de 2012 

Azuzados por partidos conservadores y medios al servicio de poderes económicos, cada más ciudadanos cuestionan la solidaridad

Desde la segunda guerra mundial en Europa se ha tejido un modelo social específico, definido a través de un gran pacto, que permitió a la clase trabajadora aceptar las reglas del mercado a cambio de un papel importante del Estado en la regulación de la economía y en la provisión de servicios públicos básicos. Sobre estos principios se construyó el modelo social europeo, asentado en la solidaridad de ricos con pobres, de jóvenes con ancianos, de unas generaciones con otras.

Con el reciente predominio neoliberal, valores esenciales para el pensamiento socialdemócrata como el de la solidaridad están siendo sistemáticamente cuestionados. Un número mayor de ciudadanos auto-identificados como clases medias, azuzados por partidos conservadores y ciertos medios al servicio de los poderes económicos, se ha vuelto escéptico de las formas actuales de solidaridad pública, como son los mecanismos de redistribución del Estado de bienestar. Estos ciudadanos se ven como los paganinis de esos servicios, que a menudo no utilizan, cuyos abusos deploran y de cuya necesidad no se sienten responsables. Lo anterior se traduce en crecientes apelaciones a limitar los servicios públicos universales y reducir las burocracias que los gestionan. El resultado: demandas de reducciones de impuestos, que colocan a los Gobiernos en una difícil encrucijada para el mantenimiento del Estado del bienestar.

Sigue leyendo