La Ortodoxia Fiscal se impone a toda costa en Europa; Bruselas no ofrece nada más

El lunes 12 conocimos la reacción oficial del Eurogrupo y de la Comisión al desafío del gobierno español de saltarse los objetivos de déficit previamente acordados. Bruselas acepta cierta flexibilidad por encima del 4,4% inicialmente previsto, pero obliga a bajar el déficit al 5,3%, o sea medio punto más de lo presentado por Madrid.

La decisión por parte de Bruselas no deja contento a nadie. Era difícil pensar que tras haber adoptado una línea dura con varios países pequeños, en especial con Bélgica, a los que se abrió un procedimiento por déficit excesivo este pasado otoño, la Comisión podía aceptar tal cual las cifras de España. Eso habría alimentado las sospechas de que los estados pequeños son tratados con más dureza que los grandes.

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