Por un Socialismo Poético

La ciencia define el amor como un proceso bioquímico que se inicia en la corteza cerebral. Su origen está en la producción cerebral de la FENILETILAMINA, del grupo de las anfetaminas, que desde el hipotálamo envía mensajes a las glándulas suprarrenales para que aumenten la producción de adrenalina. Esto produce mayores concentraciones de grasas y azúcares que aumentan la capacidad muscular y más producción de glóbulos rojos que facilitan el transporte de oxígeno.

No hay cuerpo humano que aguante este bombardeo químico mucho tiempo. Mal que nos pese, el amor científico suele durar poco, a no ser que se active de forma intermitente con nuevos estímulos.

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